Como pediatras, sabemos que el éxito en el manejo del asma no se mide en el consultorio, se mide en la vida real del niño: en su capacidad para correr en el recreo sin toser, en no faltar a clases y, también en que tanto él como sus papás puedan dormir una noche completa. Sin embargo, cuando el asma no se controla con dosis bajas de corticoide inhalado (ICS), dar el salto a la terapia combinada suele generar dudas, tanto en la consulta como en casa debido a la corticofobia últimamente a la alta en los padres.
Incorporar una combinación de propionato de fluticasona y xinafoato de salmeterol en nuestra estrategia terapéutica es un paso clave para recuperar esa calidad de vida, logrando un control profundo de los síntomas diurnos y nocturnos, y previniendo las temidas exacerbaciones.
Prevención y control: Una dupla que apaga el fuego y abre la vía
Para los niños, la meta es la prevención. El uso continuo de esta combinación ataca la fisiopatología del asma desde dos frentes simultáneos:
- Propionato de fluticasona (ICS): Desinflama la mucosa bronquial, reduce la hiperreactividad y controla la producción de moco.
- Xinafoato de salmeterol (LABA): Garantiza una broncodilatación sostenida por 12 horas, protegiendo al niño de estímulos ambientales durante el día y evitando el broncoespasmo nocturno.
Punto clave para los padres: Hay que dejarles muy claro que este es su “inhalador controlador o preventivo”, no el de rescate. No es el indicado para tratar una crisis aguda de asma, sino para asegurar que esa crisis no llegue a ocurrir.
Dosis y escalamiento: El Step-up en la infancia
El tratamiento del asma pediátrica es un traje a la medida que debe reevaluarse cada 3 a 6 meses. Esta combinación está indicada (según las guías GINA) típicamente en niños mayores de 4 años que requieren un escalón 3 o 4 de tratamiento.
- Dosis pediátrica habitual (Aerosol presurizado – MDI): La presentación más noble para los niños es el MDI de 25 mcg de salmeterol / 50 mcg de fluticasona. La dosis estándar es de 2 inhalaciones, dos veces al día (cada 12 horas).
- La regla de oro del pediatra: ¡Nunca sin aerocámara! En niños, recetar un MDI sin una cámara espaciadora (con mascarilla en preescolares o boquilla en escolares) es garantizar el fracaso terapéutico.
- Escalamiento (Step-up): Si tras 1 o 2 meses el niño sigue usando su SABA de rescate más de dos veces por semana, revisamos técnica de inhalación y apego. Si todo es correcto, escalamos incrementando la dosis del corticoide (ej. a la presentación de 125 mcg de fluticasona). Cuando logremos 3 meses de control absoluto, podemos hacer un Step-down para buscar la dosis mínima efectiva.
Contraindicaciones: ¿Cuándo decir “aquí no”?
- Crisis aguda o Status Asthmaticus: Es la contraindicación clínica más importante. El salmeterol tarda en hacer efecto y no revierte el broncoespasmo agudo.
- Hipersensibilidad: Pacientes con alergia documentada a los principios activos o a los excipientes de la fórmula.
- Uso en menores de 4 años: Salvo indicación estricta y bajo supervisión del neumólogo pediatra, el uso de LABA no es de primera línea en lactantes y preescolares pequeños.
Efectos secundarios y tips de oro para la consulta
El perfil de seguridad es excelente cuando se usa correctamente, pero anticiparnos a los efectos adversos nos asegura la confianza de la familia:
- Candidiasis orofaríngea (algodoncillo) y disfonía: Ocurre por el impacto del esteroide en la faringe. Es importante comunicar a los papás que después de cada aplicación, el niño debe lavarse los dientes o enjuagarse la boca. Si usa mascarilla facial, también hay que lavarle la carita alrededor de la boca para proteger su piel.
- Efectos sistémicos (taquicardia o temblor leve): Son raros a dosis pediátricas recomendadas y suelen ser transitorios. Relacionados al LABA, ocurren más al inicio del tratamiento y después del periodo de adaptación ya no se presentan.
- Efecto sobre el crecimiento: La evidencia muestra que el impacto de los ICS a dosis bajas/medias en la talla final del adulto es clínicamente insignificante (1-2 cm máximo), un precio pequeño comparado con los riesgos neurológicos y físicos de un asma grave no controlada.
En el consultorio educar a la familia es nuestra mejor herramienta. Un niño con el asma controlada no es un niño enfermo, es un niño libre.
Referencias:
- Global Initiative for Asthma (GINA). Global Strategy for Asthma Management and Prevention (Update 2026). Capítulo de Asma en Niños. Disponible en: ginasthma.org.
- Ficha técnica de Propionato de Fluticasona / Xinafoato de Salmeterol. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).



