En la práctica pediátrica diaria, encontrar el equilibrio exacto en la prescripción de antibióticos parece, a veces, un acto de malabarismo. Por un lado, la presión global para combatir la resistencia antimicrobiana nos empuja a la prudencia; por el otro, la realidad clínica de un lactante con fiebre alta y llanto inconsolable nos exige una respuesta terapéutica contundente y eficaz.
Frente a infecciones bacterianas del tracto respiratorio superior, la combinación de amoxicilina con ácido clavulánico es un gran aliado, pero su verdadero valor no radica en recetar de forma masiva, sino en saber identificar con precisión al paciente que se beneficiará.
El candidato ideal para esta terapia combinada no es simplemente el niño con “moco y fiebre”.
- Otitis Media Aguda (OMA): las guías internacionales nos invitan a dar el salto a este fármaco cuando nos enfrentamos a escenarios específicos como lactantes menores de dos años con enfermedad bilateral, niños de cualquier edad con sintomatología grave (otalgia moderada-severa o fiebre mayor a 39°C), o bien, pacientes que presentan el síndrome de otitis-conjuntivitis, un claro indicador clínico de la presencia de Haemophilus influenzae no tipificable, un productor habitual de betalactamasas.
- Faringoamigdalitis: aunque la amoxicilina simple sigue siendo el estándar para el Estreptococo del Grupo A, la adición de ácido clavulánico se vuelve la decisión correcta en fallas terapéuticas previas o en infecciones recurrentes, donde co-patógenos productores de betalactamasas en la orofaringe protegen al estreptococo, neutralizando la penicilina sola.
Antes de dosificar, el pediatra debe hacer un repaso mental de las contraindicaciones para trazar una línea segura. La principal y más crítica es el antecedente documentado de hipersensibilidad inmediata (anafilaxia o urticaria grave) a los betalactámicos. Asimismo, debemos indagar sobre el historial de enfermedad hepática del paciente; si bien es raro en niños, el antecedente de ictericia colestásica o disfunción hepática asociada al uso previo de amoxicilina/clavulanato veta por completo su uso.
La duración del esquema es el último pilar del éxito: en Otitis Media Aguda para menores de dos años o cuadros graves, el consenso dicta mantener el tratamiento por 10 días completos; para mayores de dos años con cuadros leves a moderados, un esquema acortado de 5 a 7 días es suficiente y seguro. Al final del día, el uso racional de esta combinación no limita nuestras opciones terapéuticas, sino que preserva su potencia para cuando el niño realmente la necesita.
Bibliografía:
- Hoberman A, Paradise JL, Rockette HE, et al. Short-Course versus Standard-Course Antibiotic Therapy for Acute Otitis Media in Young Children. N Engl J Med. 2016;375(25):2446-2456.
- Ficha técnica de Amoxicilina/Ácido Clavulánico suspensiones pediátricas (relación 7:1 y 14:1). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).



